lunes, 3 de diciembre de 2012

Etérea (continuación)

Pues eso... la continuación del cuento anterior ^^
     Seguí viajando con la medusa, observando su grácil belleza y sus suaves movimientos, totalmente hipnotizada, de vez en cuando yo la acariciaba y ella me correspondía envolviendo mi mano con su cinta ondulada.
     A medida que iba avanzando con la medusa, el entorno verde-azulado se iba volviendo cada vez más oscuro, lo que me hizo saber que estábamos descendiendo hacia el fondo. Cada vez más se hacía evidente que la medusa tenía luz propia. Desde las entrañas de su campana irradiaba una luz blanco-azulada que recorrían los tentáculos como si fueran éstos de fibras ópticas. Parecía una figurita luminosa de navidad. Me admiraba por esta luz, que parecía surgir del misteriosamente del mismísimo fondo de la criatura.
     Seguí acompañando a la medusa luminiscente en su travesía, observando admirada su brillo. De pronto tuve un extraño cambio, me sentí aún más ligera en el agua, tan etérea como la medusa. Parecía que todo mi peso había desaparecido por completo. Me di cuenta un poco más tarde de que me había convertido en una medusa, como mi compañera, igual que ella y con la misma luminiscencia azul. Seguimos nadando, las dos juntas, bombeando nuestras campanas y dejando arrastrar nuestros tentáculos, como largas estelas.
     Segí nadando muy feliz con mi compañera, tan grácil, ajena a todo, en un entorno oscuro iluminado con nuestra luz. Tan tranquila, relajada, igual que mis movimientos. Tan etérea.

Acabado!! los dibujos van cuando las vacas vuelen (era broma jajaja)

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